domingo, 30 de mayo de 2010

Una vida dedicada a la enseñanza


Vista aérea de "El Guijar de Valdevacas", en la provincia de Segovia.


La figura del maestro fue esencial durante los años de las posguerra, tiempos duros en los que el medio rural sobrevivía a base de trabajos y sacrificios sin número. Fue precisamente durante este periodo cuando Doña Milagros del Barrio ejerció su magisterio (1946-1971) en El Guijar de Valdevacas.

El Guijar es uno de esos pueblos que salpican la provincia de Segovia prácticamente habitados por personas ya mayores que vieron cómo sus retoños tenían que emigrar a zonas más prósperas donde buscarse la vida, puesto que la supervivencia en el medio rural ha dado un giro de 360 grados durante las cinco últimas décadas. Ayer precisamente estaba a rebosar de gente: los antiguos alumnos de Doña Milagros del Barrio, con sus familias, que desearon rendir un sentido homenaje a una persona que dedicó su vida a la formación de los más pequeños y a posibilitarlos en el acceso al conocimiento y en muchos casos a los estudios superiores, algo que habría resultado imposible sin la presencia en el pueblo de esta mujer entrañable y generosa, "la maestra", en el sentido esencial de la palabra.

Me pidieron que colaborara. Por supuesto, era un orgullo para mí poder intervenir en un acto tan entrañable en el que la música suele ser un buen medio de "rematar". Canté algunas de mis canciones, especialmente las que incluyera en su momento en mi primer CD "Castilla, mi corazón espera". Siempre canto con un sentimiento especial hacia estos lugares aquella titulada "Nosotros, que no conocemos la mar", dedicada precisamente a todos esos hombres y mujeres del pasado que, por su vinculación a las labores y quehaceres de la tierra, conocieron únicamente sus propios horizontes y poco más:

Nosotros, que no conocemos la mar,

que no sentimos gaviotas en la sangre,

nosotros, que no aprendimos a soñar

sobre las crestas brillantes de la mar,

nosotros, aprendimos a soñar, a sufrir y a callar,

nosotros, que no tenemos alma de sal

ni nos llegaron las brisas de la mar.

Somos de tierra adentro, hijos del aire y del sol,

abrazan nuestros huesos ecos de vieja emoción,

duros sudores corren para ganarnos el pan

por nuestra piel, marcada con la tragedia de Adán.

Nosotros, que vemos la vida crecer

entre unas manos aún guardan esperanza,

nosotros, que nunca perdimos la fe

en una tierra de yermos y aridez,

nosotros, tenemos seca la piel

y la boca al cantar y los ojos también,

nosotros, que entre los recuerdos de ayer

buscamos cada mañana, renacer.

Somos de tierra adentro, hijos del aire y del sol,

abrazan nuestros huesos ecos de vieja emoción,

duros sudores corren para ganarnos el pan

por nuestra piel, marcada con la tragedia de Adán.

Los ojos en un horizonte final

do nadie nos habló nunca

de la mar.


Próxima cita: Sarnago (Soria), día 6 de Junio a las 16,00 h. "Arte al aire libre".

miércoles, 28 de abril de 2010

Por tierras de Burgos


Torres de la catedral de Burgos


Elena Rodríguez entrevistando a Amparo García-Otero en Onda Cero Burgos.

Amparo García-Otero en la "Sala Polisón, del Teatro Principal de la capital burgalesa.

Como quien persigue un amor imposible, así las agujas de la catedral de Burgos, "devanándose a sí mismas en loco empeño", como dijera Gerardo Diego refiriéndose al ciprés de Silos, erguidas, verticales y firmes, pretendían clavar sus agujas en la mañana de abril, inusitadamente cálida. La espiritualidad gótica de este impresionante monumento contrastaba con la algarabía cercana de El Espolón, donde algunos grupos de turistas madrugardores ponían un toque multicolor al entorno.
Después de la excelente acogida que me brindó Elena Rodríguez en su programa Onda Cero, la Sala Polisón del Teatro Principal, con ese precioso mirador con vistas al paseo, me ofreció la posibilidad de hablar con los medios en rueda de prensa. Fotos y preguntas para el Diario de Burgos y después, con más calma, grabamos un programa para la televisión local. Charla y canciones en directo, incluyendo un hermoso canto de arada burgalés recopilado en el Cancionero de Olmeda y que dio título en su día a un conocido programa radiofónico dedicado a la música folk.
Todo lo cría la tierra
todo se lo come el sol
todo lo puede el dinero
todo lo vence el amor
todo lo cría la tierra...
Hice hincapié en la necesidad de apoyar en nuestras tierras los trabajos de música tradicional, base de nuestra cultura musical, pero también la creada por los cantautores, en cuyas filas me incluyo, aunque también soy una defensora a ultranza de la música "folk".
Las tierras burgalesas respiran Historia por los cuatro costados. Un día como el de ayer había que aprovecharlo para recorrer una vez más esos rincones cuyos auspicios se pierden en el sueño de los siglos. Recordar los parajes que conservan la cuna del antiguo Reino de Castilla: San Pedro de Arlanza, con esas ruinas consolidadas, Covarrubias, en cuya Colegiata reposan los restos del Conde Fernán González y una parada más para contemplar las torres de Lerma. Paisajes que las pupilas contemplan y guardan, pues así creamos después nuestros paisajes interiores, los que siempre nos acompañan. El campo y el monte brillaban con un verde especial. Los pueblos parecían salpicados por la mano de Dios caprichosamente sobre las impresionantes tierras de Burgos.
Próxima cita: 29 de mayo, 20.00 h., Centro Cultural, El Guijar, Segovia.

sábado, 17 de abril de 2010

En Palencia, Tierra de Campos

Edificio de la Fundación "Díaz Caneja", en Palencia.


Catedral de Palencia, joya de la ciudad.



Amparo García-Otero y Lourdes Valdeolmillos en la Fundación Díaz Caneja.



En plena Tierra de Campos, llegamos a Palencia, ciudad siempre amable, histórica y al mismo tiempo con todas las ventajas que ofrece una ciudad moderna. Siempre recuerdo aquellos viajes infantiles hacia el norte, desde Valladolid, con la nariz pegada al cristal del ferrocarril, los paisaje amarillentos, la visión del popular "Cristo del Otero" y, al regresar, aquella "sensación de hogar" durante el retorno a estos lugares mientras el verdor norteño quedaba atrás...Valladolid y Palencia siempre han sido ciudades hermanas.


Nuestro amigo Luis Rodríguez acababa de inaugurar una exposición de dibujo y su esposa, Aurora, se acercó a ver la presentación de "Nadie es más que nadie" en la Fundación Díaz Caneja, dedicada a la memoria del pintor palentino y que nos dio la bienvenida como lo hiciera hace año y medio con "Juglares del Duero".


Cerca de Palencia hay un pueblo llamado Hornillos del Cerrato y un castillo del que se cuenta que fue habitado por la reina Juana, más conocida como "Juana la loca". Como homenaje a este hecho, un grupo de jóvenes creó hace años un grupo "folk" llamado "Viejo Castillo". Lourdes Monteolmillos, componente de este grupo, es una mujer simpática, cercana, trabajadora incansable, del festival "Almuenza folk", que promueve esta agrupación desde hace años y que se inició como homenaje a uno de sus componentes, fallecido en accidente. Este festival lleva a cuestas una trayectoria de catorce años.


Lourdes Valdeolmillos fue mi maestra de ceremonias en esta cita palentina. Se ganó al público con su simpatía y desde aquí le envío mi agradecimiento por su carácter hospitalario y alegre.


Después de que entre ambas hubiéramos presentado el disco y hubiéramos escuchado todos algunas de las canciones incluidas en él, canté algunas coplas tradicionales con la botella de anís, el almirez y la guitarra, incluyendo unos cantos de arada y unos temas palentinos. También quise ofrecerles un breve resumen de mi discografía interpretando varias canciones: "Pisa despacio", "Nosotros, que no conocemos la mar" y "Cantares que llevas dentro", un "himno" dedicado al despertar de Castilla que compuse y grabé siendo casi una adolescente y que en muchos aspectos, continúa vigente. Nos acercamos al 23 de abril , Día de la Comunidad y esas remembranzas me parecieron adecuadas a la fecha, al marco y al lugar. Terminamos con la "Ronda del aire", canción que me acompaña desde hace años como colofón a mis actuaciones. El público acompañó con palmas y Lourdes también repiqueteó la botella.


Fue un "viaje relámpago" que hay que repetir con más calma. Si alguien se acerca a Palencia le recomiendo una visita a la Díaz Caneja y, como no, pasear los soportales palentinos y disfrutar de la visión que ofrece su preciosa catedral y de paso, no perderse la típica menestra de verduras que preparan en Palencia. Extraordinaria y además, no engorda.


Próxima cita: Burgos, 27 de abril, 11.30 de la mañana. Presentación de "Nadie es más que nadie" en la "Sala Polisón" del Teatro Principal, Pº del Espolón s/n.

lunes, 5 de abril de 2010

En Sepúlveda con Mario Esteban

Plaza Mayor de Sepúlveda

Panorámica de Sepúlveda
Sepúlveda es uno de esos lugares a los que hay que ir intencionadamente, con buen calzado, cámara de fotos, y por supuesto, mesa reservada para comer cordero "del bueno" en uno de sus excelentes restaurantes.
Si lo planteamos por lo "poético", Sepúlveda es una lágrima caída al azar desde la imaginación del Creador y convertida en piedra derramada sobre un paisaje coronado por las impresionantes hoces del Duratón, donde habita el buitre leonado, un laberinto singular de callejas en cuesta bordeadas por la Historia, una villa que aún no ha sido pisoteada por la avalancha turística y donde todavía se puede contemplar el paisaje original, surgido de la naturaleza de la zona y hermanado con el colorido de las torres erguidas, las casas, los rincones.
En Sepúlveda conocí algunos años atrás, por mediación de Manuel Peregrino, mi buen amigo ceramista y pintor (y autor de varias de las carátulas de mis discos), a una persona verdaderamente singular: Mario Esteban, eminente oftalmólogo que hace años tuvo la osadía de abandonar la urbe madrileña y aposentar su consulta en lo alto de esta villa sepulvedana. Su mucha clientela, de esta guisa, disfrutaba de las habilidades médicas de Mario y al tiempo del impresionante paraje.
En la actualidad Mario Esteban ha dejado la consulta médica para dedicarse a la escritura: libros sobre historia e investigaciones sobre oftalmología.
Mi amistad con Mario tiene mucho que ver con sus escritos, pero no por la vertiente científica, sino porque Mario Esteban, además es poeta. Manuel Peregrino deseaba que yo leyera sus poemas y pusiera música sobre alguno de ellos. No sólo puse la música, sino que "Pisa despacio" fue canción cabecera y dio título a mi segundo CD.
Pisa despacio,
que la nieve que ya está dormida
se duerma aún más...
Pisa despacio,
bajo la sombra sin sombra
de los árboles desnudos...
Pisa despacio,
que todo ruido sea
el del caer los copos
sobre blancores de nieve,
que todo ruido sea
ese sol mortecino
perdiéndose sobre infinitos oscuros...
Que todo ruido sea
el que hace ese gorrión
aterido y hambriento
sobre un matorral sin hojas...
Pisa despacio,
que mi cuna de nieve sin mancha
esté intacta cuando me acueste.
Pisa despacio, que quiero dormir,
pisa despacio sobre el sendero blanco...
Pero déjame tus huellas sobre la nieve
para que yo pueda seguirte cuando te vayas.
Pisa despacio...
(Mario Esteban)
Pues cada Jueves Santo por la tarde, nuestro buen amigo Mario tiene por costumbre reunirnos en su casa a un nutrido grupo de amigos, generalmente personas vinculadas al mundo de las artes plásticas, de la ciencia, de la música (él también gusta de tocar el piano) y allí compartimos canciones, poemas y luego cenamos todos juntos. Y este año me hizo el honor de presentar ante todos mi nuevo CD "Nadie es más que nadie". Fue una velada entrañable y conocí a varias personas muy interesantes. Gracias, Mario y que no falten tus artísticas veladas.
Hasta la próxima cita el 16 de abril de 2010 en la Fundación Díaz Caneja, en Palencia, c/ Lope de Vega, 2, a las 20.00 h.

viernes, 26 de marzo de 2010

Ancho corría el Duero por Zamora


Eva Belén Carro, presentando a Amparo García-Otero en el Museo Etnográfico de Castilla y León.

El Duero, a su paso por Zamora después de una larga temporada de lluvias.
Ancho corría el Duero por Zamora, ancho y un poco turbio, como si sus aguas arrastraran consigo toda esta larga temporada de frío, agua y crisis con que nos ha obsequiado este último invierno. Pese a que la fecha era primaveral, corría un ventarrón casi helado que golpeaba la muralla, acostumbrada ya desde siglos a todo tipo de vendavales.
A pesar de conocer estas tierras de nuestra meseta, de haber nacido en ellas y de habitarlas, me gusta regresar a sus rincones para recrearme en el detalle, pues siempre te sorprenden con algo nuevo y al tiempo viejo, algo que se guardaba tal o cual ciudad en el bolsillo, unas luces distintas que ofrecen al viajero imágenes nuevas desde sus tejados y sus orillas, encontrar en tal o cual iglesia (¡ay el románico zamorano!) aquel retablo por el que pasaste de puntillas el otro día y que merece ser contemplado con más detenimiento...España es un país de contrastes y riquezas, tantas, que resulta imposible almacenarlas en la pupila.
Era la segunda ocasión en que disfrutaba de la hospitalidad del Museo Etnográfico de Castilla y León en Zamora. La primera vez, hace año y medio aproximadamente, estuve en este mismo estrado con Nino Sánchez, compartiendo la presentación de Juglares del Duero. Entonces nuestro maestro de ceremonias fue el etnomusicólogo, folclorista y profesor Alberto Jambrina. Alberto, en esta ocasión, no pudo acompañarme en la presentación, pues sus deberes académicos se lo impedían, pero se acercó a saludarme un ratito antes y estuvimos charlando sobre nuestros proyectos.
Llovía y eso no es un buen auspicio, pero como nunca faltan "valientes" que desafían al mal tiempo, allí estuvimos, en un ambiente coloquial y muy agradable.
La presentación corrió a cargo de Eva Belén Carro, filóloga, encargada de la biblioteca del museo. Amabilísima Eva Belén que estuvo en todo momento pendiente para que todo estuviera en orden y funcionamiento. También envío mi agradecimiento a los encargados del recinto y como no, al director, D. Carlos Piñel, que puso las instalaciones a mi disposición. Resulta muy satisfactorio presentar una obra en un lugar tan prestigioso como es el Museo Etnográfico de Castilla y León.
Allí estaba, vídeo en ristre, mi buen amigo José María Lozano. Mayte Chicote, su esposa, lamentablemente no pudo asistir, pero enseguida me hicieron llegar las imágenes pasadas a DVD. Gracias a los dos.
Y después de las presentaciones personales, llegó el momento de hablar del CD, de las colaboraciones, de la intención puesta en las diferentes canciones, de escuchar algunos fragmentos y...de cantar en directo, que yo sé que es lo que el público siempre espera de un cantante. Llevaba en la mochila algunos temas tradicionales, algunos de ellos zamoranos, algunos ecos sanabreses, zona de donde proceden algunas canciones bellísimas...y así transcurrió la jornada en Zamora. Por supuesto, aproveché la oportunidad para visitar de nuevo la catedral, el Museo de la Semana Santa, echar un nuevo vistazo al Etnográfico...como decía al principio, estas ciudades tan cargadas de Historia siempre te sorprenden, por mucho que las visites. ¡Hasta pronto, Zamora!.
Próxima cita: 16 de abril a las 20,00 h. en Palencia, Fundación Díaz Caneja, C/Lope de Vega, 2.

viernes, 19 de marzo de 2010

"Nadie es más que nadie" en Segovia.


Casa de los Picos, en Segovia, que actualmente alberga la Escuela de Arte y Superior de Diseño.
Tengo que agradecer desde esta página a la dirección y profesorado de la "Casa de los Picos" las facilidades ofrecidas para presentar en Segovia "Nadie es más que nadie".
Este singular edificio, que actualmente alberga la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Segovia, cuenta en su haber con numerosas leyendas, incluso una que dice que en uno de sus picos hay encerrado un tesoro, aunque el tesoro es la casa en sí misma, cargada de Historia y de historias, paso obligado por la "Calle Real" hacia la Plaza Mayor, fachada excepcional que se levanta orgullosa de sí misma casi de frente a la visión impresionante de "La Mujer Muerta", cubierta de nieve, esa emblemática mole montañosa que le notifica al viajero que está en tierras segovianas.
Residir en Segovia me ha proporcionado muchos y muy buenos amigos. El día era "malo" para una presentación, pues en las vísperas de "puente" es muy normal que la gente aproveche la oportunidad para salir por ahí, disfrutar de unas breves vacaciones y más ahora después de un invierno largo que nos ha mantenido un poco recluidos. Gracias a todos los que acudieron para acompañarme.
Gracias especialmente a Salvador Lucio, que además de prestar su voz para "Hoy comamos y bebamos" de Juan del Enzina, en la versión incluida en el disco, también aceptó sentarse junto a mí en la mesa y hacer las veces de presentador. Por supuesto, después de hablar y de escuchar algunas canciones, cantamos a dúo la canción y parte del público se animó a corear. Rematé el acto con mi guitarra interpretando "Pisa despacio" sobre un poema de Mario Esteban, "Todo lo cría la tierra", un canto de arada bellísimo incluido en el Cancionero de Olmeda y la popular "Ronda del aire", de nuevo con la voz de Salvador y las palmas del respetable.
Y como de costumbre, rematamos la jornada con un Ribera de Duero y unas buenas viandas, incluidas rosquillas caseras.
Próxima cita: 25 de marzo en Zamora, auditorio del Museo Etnográfico de Castilla y León, c/Sacramento s/n, 20.15 h.

lunes, 15 de marzo de 2010

Soria pura, cabeza de Extremadura.

Centro Cultural Palacio de la Audiencia, Soria.

Jaime del Huerto y Amparo García-Otero durante la presentación.
Arcos de San Juan de Duero, imagen ineludible soriana.

No empezó el día precisamente bien. En Segovia la mañana se presentó con una nieve menuda. No era un buen augurio precisamente cuando hay que hacer un viaje a Soria. Luego me desayuné con la triste noticia de la muerte de mi ilustre paisano, Miguel Delibes. Un recuerdo y un homenaje para él desde estas páginas y todo el agradecimiento que se debe a una persona que ha entregado su vida al quehacer literario, compartiendo con sus lectores tantas y tantas tardes al amor de la lectura. Una gran pérdida. No faltó alguna mala noticia más. Es que el diario a veces se empeña en amargarte la jornada.

La carretera que va desde Segovia a Soria, por fortuna, estaba despejada y sin nieve. Poco a poco el día se tornó luminoso y los primeros hilos de la primavera parecían anunciarse sobre el paisaje, a pesar de que el tiempo era especialmente frío, sobre todo si tenemos en cuenta las fechas.
La carretera que va desde Segovia hasta Soria es lo más parecido al "túnel del tiempo". Las huellas de la Historia se acurrucan o se erigen en sus márgenes, desde el camino que anuncia Tiermes, uno de los yacimientos romanos más interesantes de la península ibérica, donde aún perviven las huellas de los Arévacos, hasta Calatañazor, "donde el moro perdió el tambor", según rezan las memorias de la zona, pasando por la imponente estructura arquitectónica de la catedral de El Burgo de Osma, donde se entremezclan los estilos o de San Esteban de Gormaz, con sus iglesias románicas y la memoria del Cantar de Mío Cid. También cercano a esta ruta se encuentra el mágico paraje del "Río Lobos", protagonista de una de las piezas que componen "Nadie es más que nadie" y donde las cuevas aún nos traen recuerdos de los primeros pobladores de aquellas latitudes, sin olvidarnos de los Templarios, que también anduvieron por allá. Y qué decir de la imponente fortaleza de Gormaz, sobre el Duero, de origen árabe y una de las más grandes de Europa. Paisajes familiares que no dejan por ello de asombrarme cada vez que hago esta ruta.

En Soria, en el Centro Cultural Palacio de la Audiencia, me esperaba mi buen amigo Jaime del Huerto, pintor y poeta, al que tuve la suerte de conocer a través de Nino Sánchez cuando preparábamos "Juglares del Duero". A Jaime le he convencido para que incluya algunos dibujos en el libro de poemas que quiero editar, cuando me sea posible. Me confesó que ya está trabajando en ello y en esta jornada me acompañó en la presentación de "Nadie es más que nadie". También acudió Isabel Goig, escritora, mujer de un gran nivel intelectual y de un absoluto encanto personal, que tomó fotos y notas para incluirlas en su blog "Soria-goig"

En un ambiente cómodo, distendido, con la asistencia de buenos amigos interesados en la cultura, trátese de pintura, música o poesía, escuchamos algunas de las canciones del CD, previa charla a cargo de Jaime del Huerto. Después, con la guitarra, canté unas típicas "Sanjuaneras" sorianas incluidas en el cancionero de Kurt Schlinder y Jaime me emplazó a participar en unas jornadas de pintura al aire libre que quieren organizar, ya bien entrada la primavera, en un pueblo abandonado al norte de Soria. Allí yo no "pintaré" nada, sino que les acompañaré con algunas coplas. Yo soy de las que "se apuntan a un bombardeo", así que si hay que ir se va...

Próxima cita, Segovia, Casa de los Picos, c/Juan Bravo, 33, el día 25 de marzo de 2010 a las 20.00 h.

viernes, 5 de marzo de 2010

De nuevo en Ávila

Amparo García-Otero y Consuelo Sanchidrián

"Ávila de los Caballeros, la de la recia monja andante", que rezaban los versos de Unamuno a los que Nino Sánchez puso música y que ambos interpretamos en "Juglares del Duero". De nuevo Ávila, acogedora en el abrazo de sus murallas, firme sobre los sillares de su historia, Ávila, donde tuve la oportunidad de estrenar "Vivo sin vivir en mí", bajo los auspicios poéticos de la "Santa Andariega", Sta. Teresa de Jesús.

Pues andariega soy yo también, salvando las distancias con nuestra escritora mística universal, y del mismo signo zodiacal: Aries, que según dicen, somos incansables, si es que hay que creer en estas cosas. Y como buena andariega, voy de acá para allá con mi nuevo CD bajo el brazo, confiando en encontrar ese oído amigo con quien compartir mis canciones.

Nunca me ha cerrado Ávila sus puertas, muy al contrario, toda vez que me he acercado a esta singular ciudad, las he encontrado abiertas de par en par, algo que debo agradecer desde aquí, tanto a los organizadores, como a los medios, como a los habitantes, que en definitiva, son los que más cuentan.

Ayer, de nuevo en la Biblioteca Municipal, tuve la oportunidad de dialogar de tú a tú con el público abulense, pese a que la hora casi, casi, coincidía con una importante manifestación. ¡Es que mi puntería para elegir fechas es perfecta! O me tropiezo con otro evento a la misma hora, o televisan un partido de fútbol de ésos que "atan" al sillón, o incluso, como en este caso, me las tengo que ver con toda una manifestación. Y como las cosas se hacen con antelación y nunca se controla todo lo que va a suceder en ese día y en ese lugar...pues hay que aceptar el reto.

Pero en fin, estuve muy bien acompañada por un público encantador y por mi buena amiga Consuelo Sanchidrián, profesora de Filología Española, escritora y residente en Madrid, pero natural de Ávila a donde regresa siempre que tiene ocasión, que me hizo las veces de presentadora con muy buen tino.

Después de hablar del disco, escuchar algunos fragmentos y continuar con todo el protocolo habitual, me "arranqué" a cantar con la guitarra algunas canciones de las que llevo siempre en mi repertorio y ahí cuajó la cercanía. Al público le gusta "la juglaresa" que se comporta como tal, en diálogo directo. Como debe ser.

Y luego, como siempre, un grupo de amigos nos reunimos en un mesón típico de la ciudad a rematar la jornada. ¡Hasta pronto, Ávila!.

Próxima cita: 12 de marzo de 2010, Salón de Ruedas de Prensa del Teatro Palacio de la Audiencia, Soria, Pza. Mayor s/n, 19.30 h.

sábado, 27 de febrero de 2010

Contra viento y marea


En el borde del tejado yacía enganchada la antena de la televisión, amenazando caer sobre el patio, pero aguantó. Entretanto, la "tormenta perfecta" que nos habían anunciado jugaba peligrosamente con los tejados de Segovia. En la calle se veían cascotes provocados por algunas tejas desprendidas, pero, contra viento y marea, había que acudir a la entrega de los premios de poesía "Huerta de San Lorenzo". Había que verme, corriendo hacia el coche y protegiéndome la cabeza con la guitarra.

A la entrada del centro cultural estaba Gloria Herrero, la pianista con la que he trabajado en Segovia y provincia en muchísimas ocasiones y que se conoce "al dedillo" mis canciones. A la pobre le había casi rozado una teja voladora proviniente de la cubierta. Se veían varias desprendidas y aún desde el interior, cuando estábamos organizando un breve ensayo y probando el sonido, de vez en cuando se podía escuchar el golpe de una teja contra el suelo. ¿Acudiría público? Pues acudieron, sí señor.

Y es que la ocasión lo merecía. En una sociedad donde la poesía se ha convertido en un género absolutamente minoritario, el hecho de convocar un concurso en el que pueden participar niños, jóvenes y mayores en tres categorías diferentes, es digno de encomio. Así que allí estaban los representantes del Ayuntamiento, de la Junta de C. y León y de la Obra Social y Cultural de la Caja de Ahorros de Segovia, apoyando el certamen. También una representante de "Diagonal", una librería colaboradora.

Es bueno que de vez en cuando las fuerzas vivas de una ciudad se movilicen para que la poesía no muera de aburrimiento por no ser leída, o de inanición por no ser alimentada. Sobre todo me pareció muy importante involucrar a la gente joven, incluso a los niños. Por cierto, los poemas infantiles fueron una verdadera delicia, como los que leyeron los adolescentes premiados y los de los mayores, tienen su mérito, escribir poesía con la que está cayendo, si bien es cierto que las musas eligen a sus "víctimas" y ya no las sueltan de por vida. Escribir poemas es una forma de "catarsis" irrenunciable.

Interpretamos canciones mías, varios poemas musicados y un pequeño homenaje a la tradición que tan maravillosamente sabe conjugar letras y músicas de una excelente calidad lírica.

Cuando terminamos, el vendaval había amainado. En un bar cercano, los organizadores habían encargado un vinito con picoteo para todos los asistentes. Una tarde para quedarse en casa, pero en estas "aventuras" lo pasamos mucho mejor. Como dice la copla: "Aire que me lleva el aire, aire que el aire me lleva..."

Próxima cita: 4 de marzo de 2010. Presentación de "Nadie es más que nadie" en Ávila, en el Salón de Actos de la Biblioteca Municipal, Pza. de la Catedral, 3, a las 19.30.

lunes, 8 de febrero de 2010

Y llegamos a Barcelona


Barcelona es una ciudad que siento muy cercana, puesto que allí pasé algunos veranos de mi infancia, com mis tíos, ella, hermana de mi madre, de Valladolid, él de Bilbao. Una pareja heterogénea, procedentes ambos de diferentes lugares. Así es Barcelona, catalana y plural.

Acercarse al Mediterráneo en invierno es como hacer una escapada hacia la primavera. Un cielo intensamente azul perfilaba la inconfundible silueta de Montserrat en la ventana del AVE. Por cierto, increíble llegar a Barcelona en tres horas desde Madrid. Luego otra imagen inconfundible: La Basílica del Sagrado Corazón de Jesús que corona el Tibidabo. Visiones ambas tan reconocibles y tan entrañables como aquellos días de mi infancia.

Tengo que decir que en el Hogar y Centro de Castilla y León de Barcelona me sentí como en mi propia casa. Todo fue amabilidad, cortesía y facilidades. Lo tienen todo perfectamente organizado y dirigido. Incluso están preparando, según me comentaron, la apertura de una nueva sede, aunque la que tienen actualmente es muy amplia.

El auditorio estaba a rebosar. Todos reunidos, dispuestos a festejar a Santa Águeda como mandan los cánones de nuestra tierra en estas fechas. Desde el primer momento existió una conexión especial y cálida. Me acompañaron dos músicos de primera línea: Begoña Larrañaga, pianista y acordeonista que hace"cantar" a los instrumentos que toca y Jesús Parra, multiinstrumentista y folklorista, que lo mismo toca el bajo, la guitara, el acordeón o las percusiones.

Estuvimos realmente arropados por un público encantador que se nos entregó desde el primer momento, con los acordes de "Viene el juglar". Fue un recorrido tradicional por Castilla y León con parada en Las Ramblas. También incluí algunas composiciones mías. Gustó mucho el "Romance del Duero" de Gerardo Diego. Se emocionaron ante la remembranza poética y musical de esa arteria mezcla de agua y poesía que atraviesa Castilla y León hasta llegar a Portugal. Agradecieron mi esfuerzo por cantar "El cant del ocells", que quise ofrecer como homenaje a la ciudad.

Luego una cena opípara para continuar con el festejo y las condecoraciones. Terminamos a las tantas. Una hermosa experiencia que no me importaría repetir. Gracias, Barcelona. Gracias, amigos del Hogar y Centro de Castilla y León en la Ciudad Condal.

Próxima cita: 22 de febrero en la Casa Museo Antonio Machado de Segovia, c/Desamparados,5- Colaboración en el homenaje al poeta. 20,00 h.

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