
FELIZ NAVIDAD Y MIS MEJORES DESEOS DE PROSPERIDAD PARA EL AÑO VENIDERO.
CON TODO CARIÑO,
AMPARO.
Próxima cita: Presentación de "Nadie es más que nadie" en Valladolid el 21 de enero a las 20.00 h. en Casa Revilla, c/ Torrecila Nº 5.
Estuve acompañada, a mi derecha, por Carlos Monje, de la revista digital "Tierrafolk" y a mi izquierda, por Julio Benayas, conocido como "El Viejo Gañán", de la revista "Interfolk". Gracias a ambos por su compañía y colaboración.
Después de hablar del CD, pasé a interpretar cuatro de las canciones incluidas en el álbum: "Nadie es más que nadie", "Bohemios", "Juglares y Quijotes" (acompañada por José María Guzmán) y "Hoy comamos y bebamos", una adaptación mía de la conocida obra de Juan del Enzina (aquí cantó conmigo Salvador Lucio).
Luego celebramos un "ágape" en los salones de la planta baja del edificio. Resultó muy agradable. Gracias a todos los asistentes. Hubo lleno total, incluso no hubo asientos suficientes para todos y la gente tuvo que permanecer en pie.
Según los comentarios, la canción que más aceptación tuvo fue "Bohemios". Se trata de un homenaje personal a todos los creadores, todos los que en el mundo han sido y siguen siendo adoradores de las Musas, a las que sirven ineludiblemente, sin conocer de antemano si su obra pasará a los anaqueles de la gloria o quedarán flotando en el olvido.
Le he puesto ritmo de rumba con "aire" étnico:
BOHEMIOS
Somos los que rompen la cordura
puesto vendedor de fantasía
somos la razón que no se cura
del entorno la locura
y del alma la alegría.
Somos, a otro lado del espejo
creadores de reflejos,
pero al fin bohemios...
Somos partidarios de la noche
somos mercenarios de la aurora
somos los que ponen siempre el broche
y a la musa ni un reproche
cuando se pierden las horas.
Somos mercaderes del ensueño
traficantes de lo sueños,
pero al fin, bohemios...
Bajo el manto divino
de una luna embriagada
presa del sacrificio
a veces para nada.
El arte, nuestro oficio.
Nuestro reto, el encanto
de atravesar el quicio
de la página en blanco.
Bohemios...
(Amparo García-Otero).

Estarán conmigo en que lo más bonito de una idea es precisamente la idea, esa fase inicial, creativa, solitaria, porque ¿quién puede compartir sueños, ideas, experiencias interiores?, sin embargo, en la soledad del pensamiento es cuando te encuentras "a tus anchas", con total libertad. Luego quieres plasmar todo eso en el exterior y ahí empiezan el trabajo y las dificultades.
No quiero colgar más canciones en el blog hasta que esté todo pulido y niquelado. Luego las iré presentando una a una, explicando el por qué de su presencia en el CD. Algunas de ellas están vinculadas con la tradición, ya en la letra, ya en la música o en el estilo, aunque yo he procurado una versión personal de cada una. Otras son de total autoría mía, aunque ni quiero ni puedo desvincularme de esa fusión que existe en mi forma de hacer las cosas y que me une a la poesía y a la naturaleza de mi mundo exterior que a su vez ha echado raíces en mi mundo interior. Ante todo quiero que mi música sea sincera.
Lo importante es conectar, captar "la onda", llegar al corazón a través del entendimiento. Para ello resulta necesaria la presencia de dos entidades: quien escribe y quien lee, quien compone o interpreta y quien escucha, todas estas actividades son igualmenten necesarias y complementarias, por tanto a uno o a otro lado de ambas, deben estar presentes sensibilidades afines.
Todos los aficionados a la poesía, a la música, a la tradición, nos necesitamos para que ellas sobrevivan y nosotros las vivamos y disfrutemos. Por hoy no me extiendo más. Aprovechemos los rayos de sol de este cálido otoño. Hasta la vista.
