viernes, 26 de marzo de 2010

Ancho corría el Duero por Zamora


Eva Belén Carro, presentando a Amparo García-Otero en el Museo Etnográfico de Castilla y León.

El Duero, a su paso por Zamora después de una larga temporada de lluvias.
Ancho corría el Duero por Zamora, ancho y un poco turbio, como si sus aguas arrastraran consigo toda esta larga temporada de frío, agua y crisis con que nos ha obsequiado este último invierno. Pese a que la fecha era primaveral, corría un ventarrón casi helado que golpeaba la muralla, acostumbrada ya desde siglos a todo tipo de vendavales.
A pesar de conocer estas tierras de nuestra meseta, de haber nacido en ellas y de habitarlas, me gusta regresar a sus rincones para recrearme en el detalle, pues siempre te sorprenden con algo nuevo y al tiempo viejo, algo que se guardaba tal o cual ciudad en el bolsillo, unas luces distintas que ofrecen al viajero imágenes nuevas desde sus tejados y sus orillas, encontrar en tal o cual iglesia (¡ay el románico zamorano!) aquel retablo por el que pasaste de puntillas el otro día y que merece ser contemplado con más detenimiento...España es un país de contrastes y riquezas, tantas, que resulta imposible almacenarlas en la pupila.
Era la segunda ocasión en que disfrutaba de la hospitalidad del Museo Etnográfico de Castilla y León en Zamora. La primera vez, hace año y medio aproximadamente, estuve en este mismo estrado con Nino Sánchez, compartiendo la presentación de Juglares del Duero. Entonces nuestro maestro de ceremonias fue el etnomusicólogo, folclorista y profesor Alberto Jambrina. Alberto, en esta ocasión, no pudo acompañarme en la presentación, pues sus deberes académicos se lo impedían, pero se acercó a saludarme un ratito antes y estuvimos charlando sobre nuestros proyectos.
Llovía y eso no es un buen auspicio, pero como nunca faltan "valientes" que desafían al mal tiempo, allí estuvimos, en un ambiente coloquial y muy agradable.
La presentación corrió a cargo de Eva Belén Carro, filóloga, encargada de la biblioteca del museo. Amabilísima Eva Belén que estuvo en todo momento pendiente para que todo estuviera en orden y funcionamiento. También envío mi agradecimiento a los encargados del recinto y como no, al director, D. Carlos Piñel, que puso las instalaciones a mi disposición. Resulta muy satisfactorio presentar una obra en un lugar tan prestigioso como es el Museo Etnográfico de Castilla y León.
Allí estaba, vídeo en ristre, mi buen amigo José María Lozano. Mayte Chicote, su esposa, lamentablemente no pudo asistir, pero enseguida me hicieron llegar las imágenes pasadas a DVD. Gracias a los dos.
Y después de las presentaciones personales, llegó el momento de hablar del CD, de las colaboraciones, de la intención puesta en las diferentes canciones, de escuchar algunos fragmentos y...de cantar en directo, que yo sé que es lo que el público siempre espera de un cantante. Llevaba en la mochila algunos temas tradicionales, algunos de ellos zamoranos, algunos ecos sanabreses, zona de donde proceden algunas canciones bellísimas...y así transcurrió la jornada en Zamora. Por supuesto, aproveché la oportunidad para visitar de nuevo la catedral, el Museo de la Semana Santa, echar un nuevo vistazo al Etnográfico...como decía al principio, estas ciudades tan cargadas de Historia siempre te sorprenden, por mucho que las visites. ¡Hasta pronto, Zamora!.
Próxima cita: 16 de abril a las 20,00 h. en Palencia, Fundación Díaz Caneja, C/Lope de Vega, 2.

viernes, 19 de marzo de 2010

"Nadie es más que nadie" en Segovia.


Casa de los Picos, en Segovia, que actualmente alberga la Escuela de Arte y Superior de Diseño.
Tengo que agradecer desde esta página a la dirección y profesorado de la "Casa de los Picos" las facilidades ofrecidas para presentar en Segovia "Nadie es más que nadie".
Este singular edificio, que actualmente alberga la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Segovia, cuenta en su haber con numerosas leyendas, incluso una que dice que en uno de sus picos hay encerrado un tesoro, aunque el tesoro es la casa en sí misma, cargada de Historia y de historias, paso obligado por la "Calle Real" hacia la Plaza Mayor, fachada excepcional que se levanta orgullosa de sí misma casi de frente a la visión impresionante de "La Mujer Muerta", cubierta de nieve, esa emblemática mole montañosa que le notifica al viajero que está en tierras segovianas.
Residir en Segovia me ha proporcionado muchos y muy buenos amigos. El día era "malo" para una presentación, pues en las vísperas de "puente" es muy normal que la gente aproveche la oportunidad para salir por ahí, disfrutar de unas breves vacaciones y más ahora después de un invierno largo que nos ha mantenido un poco recluidos. Gracias a todos los que acudieron para acompañarme.
Gracias especialmente a Salvador Lucio, que además de prestar su voz para "Hoy comamos y bebamos" de Juan del Enzina, en la versión incluida en el disco, también aceptó sentarse junto a mí en la mesa y hacer las veces de presentador. Por supuesto, después de hablar y de escuchar algunas canciones, cantamos a dúo la canción y parte del público se animó a corear. Rematé el acto con mi guitarra interpretando "Pisa despacio" sobre un poema de Mario Esteban, "Todo lo cría la tierra", un canto de arada bellísimo incluido en el Cancionero de Olmeda y la popular "Ronda del aire", de nuevo con la voz de Salvador y las palmas del respetable.
Y como de costumbre, rematamos la jornada con un Ribera de Duero y unas buenas viandas, incluidas rosquillas caseras.
Próxima cita: 25 de marzo en Zamora, auditorio del Museo Etnográfico de Castilla y León, c/Sacramento s/n, 20.15 h.

lunes, 15 de marzo de 2010

Soria pura, cabeza de Extremadura.

Centro Cultural Palacio de la Audiencia, Soria.

Jaime del Huerto y Amparo García-Otero durante la presentación.
Arcos de San Juan de Duero, imagen ineludible soriana.

No empezó el día precisamente bien. En Segovia la mañana se presentó con una nieve menuda. No era un buen augurio precisamente cuando hay que hacer un viaje a Soria. Luego me desayuné con la triste noticia de la muerte de mi ilustre paisano, Miguel Delibes. Un recuerdo y un homenaje para él desde estas páginas y todo el agradecimiento que se debe a una persona que ha entregado su vida al quehacer literario, compartiendo con sus lectores tantas y tantas tardes al amor de la lectura. Una gran pérdida. No faltó alguna mala noticia más. Es que el diario a veces se empeña en amargarte la jornada.

La carretera que va desde Segovia a Soria, por fortuna, estaba despejada y sin nieve. Poco a poco el día se tornó luminoso y los primeros hilos de la primavera parecían anunciarse sobre el paisaje, a pesar de que el tiempo era especialmente frío, sobre todo si tenemos en cuenta las fechas.
La carretera que va desde Segovia hasta Soria es lo más parecido al "túnel del tiempo". Las huellas de la Historia se acurrucan o se erigen en sus márgenes, desde el camino que anuncia Tiermes, uno de los yacimientos romanos más interesantes de la península ibérica, donde aún perviven las huellas de los Arévacos, hasta Calatañazor, "donde el moro perdió el tambor", según rezan las memorias de la zona, pasando por la imponente estructura arquitectónica de la catedral de El Burgo de Osma, donde se entremezclan los estilos o de San Esteban de Gormaz, con sus iglesias románicas y la memoria del Cantar de Mío Cid. También cercano a esta ruta se encuentra el mágico paraje del "Río Lobos", protagonista de una de las piezas que componen "Nadie es más que nadie" y donde las cuevas aún nos traen recuerdos de los primeros pobladores de aquellas latitudes, sin olvidarnos de los Templarios, que también anduvieron por allá. Y qué decir de la imponente fortaleza de Gormaz, sobre el Duero, de origen árabe y una de las más grandes de Europa. Paisajes familiares que no dejan por ello de asombrarme cada vez que hago esta ruta.

En Soria, en el Centro Cultural Palacio de la Audiencia, me esperaba mi buen amigo Jaime del Huerto, pintor y poeta, al que tuve la suerte de conocer a través de Nino Sánchez cuando preparábamos "Juglares del Duero". A Jaime le he convencido para que incluya algunos dibujos en el libro de poemas que quiero editar, cuando me sea posible. Me confesó que ya está trabajando en ello y en esta jornada me acompañó en la presentación de "Nadie es más que nadie". También acudió Isabel Goig, escritora, mujer de un gran nivel intelectual y de un absoluto encanto personal, que tomó fotos y notas para incluirlas en su blog "Soria-goig"

En un ambiente cómodo, distendido, con la asistencia de buenos amigos interesados en la cultura, trátese de pintura, música o poesía, escuchamos algunas de las canciones del CD, previa charla a cargo de Jaime del Huerto. Después, con la guitarra, canté unas típicas "Sanjuaneras" sorianas incluidas en el cancionero de Kurt Schlinder y Jaime me emplazó a participar en unas jornadas de pintura al aire libre que quieren organizar, ya bien entrada la primavera, en un pueblo abandonado al norte de Soria. Allí yo no "pintaré" nada, sino que les acompañaré con algunas coplas. Yo soy de las que "se apuntan a un bombardeo", así que si hay que ir se va...

Próxima cita, Segovia, Casa de los Picos, c/Juan Bravo, 33, el día 25 de marzo de 2010 a las 20.00 h.

viernes, 5 de marzo de 2010

De nuevo en Ávila

Amparo García-Otero y Consuelo Sanchidrián

"Ávila de los Caballeros, la de la recia monja andante", que rezaban los versos de Unamuno a los que Nino Sánchez puso música y que ambos interpretamos en "Juglares del Duero". De nuevo Ávila, acogedora en el abrazo de sus murallas, firme sobre los sillares de su historia, Ávila, donde tuve la oportunidad de estrenar "Vivo sin vivir en mí", bajo los auspicios poéticos de la "Santa Andariega", Sta. Teresa de Jesús.

Pues andariega soy yo también, salvando las distancias con nuestra escritora mística universal, y del mismo signo zodiacal: Aries, que según dicen, somos incansables, si es que hay que creer en estas cosas. Y como buena andariega, voy de acá para allá con mi nuevo CD bajo el brazo, confiando en encontrar ese oído amigo con quien compartir mis canciones.

Nunca me ha cerrado Ávila sus puertas, muy al contrario, toda vez que me he acercado a esta singular ciudad, las he encontrado abiertas de par en par, algo que debo agradecer desde aquí, tanto a los organizadores, como a los medios, como a los habitantes, que en definitiva, son los que más cuentan.

Ayer, de nuevo en la Biblioteca Municipal, tuve la oportunidad de dialogar de tú a tú con el público abulense, pese a que la hora casi, casi, coincidía con una importante manifestación. ¡Es que mi puntería para elegir fechas es perfecta! O me tropiezo con otro evento a la misma hora, o televisan un partido de fútbol de ésos que "atan" al sillón, o incluso, como en este caso, me las tengo que ver con toda una manifestación. Y como las cosas se hacen con antelación y nunca se controla todo lo que va a suceder en ese día y en ese lugar...pues hay que aceptar el reto.

Pero en fin, estuve muy bien acompañada por un público encantador y por mi buena amiga Consuelo Sanchidrián, profesora de Filología Española, escritora y residente en Madrid, pero natural de Ávila a donde regresa siempre que tiene ocasión, que me hizo las veces de presentadora con muy buen tino.

Después de hablar del disco, escuchar algunos fragmentos y continuar con todo el protocolo habitual, me "arranqué" a cantar con la guitarra algunas canciones de las que llevo siempre en mi repertorio y ahí cuajó la cercanía. Al público le gusta "la juglaresa" que se comporta como tal, en diálogo directo. Como debe ser.

Y luego, como siempre, un grupo de amigos nos reunimos en un mesón típico de la ciudad a rematar la jornada. ¡Hasta pronto, Ávila!.

Próxima cita: 12 de marzo de 2010, Salón de Ruedas de Prensa del Teatro Palacio de la Audiencia, Soria, Pza. Mayor s/n, 19.30 h.

sábado, 27 de febrero de 2010

Contra viento y marea


En el borde del tejado yacía enganchada la antena de la televisión, amenazando caer sobre el patio, pero aguantó. Entretanto, la "tormenta perfecta" que nos habían anunciado jugaba peligrosamente con los tejados de Segovia. En la calle se veían cascotes provocados por algunas tejas desprendidas, pero, contra viento y marea, había que acudir a la entrega de los premios de poesía "Huerta de San Lorenzo". Había que verme, corriendo hacia el coche y protegiéndome la cabeza con la guitarra.

A la entrada del centro cultural estaba Gloria Herrero, la pianista con la que he trabajado en Segovia y provincia en muchísimas ocasiones y que se conoce "al dedillo" mis canciones. A la pobre le había casi rozado una teja voladora proviniente de la cubierta. Se veían varias desprendidas y aún desde el interior, cuando estábamos organizando un breve ensayo y probando el sonido, de vez en cuando se podía escuchar el golpe de una teja contra el suelo. ¿Acudiría público? Pues acudieron, sí señor.

Y es que la ocasión lo merecía. En una sociedad donde la poesía se ha convertido en un género absolutamente minoritario, el hecho de convocar un concurso en el que pueden participar niños, jóvenes y mayores en tres categorías diferentes, es digno de encomio. Así que allí estaban los representantes del Ayuntamiento, de la Junta de C. y León y de la Obra Social y Cultural de la Caja de Ahorros de Segovia, apoyando el certamen. También una representante de "Diagonal", una librería colaboradora.

Es bueno que de vez en cuando las fuerzas vivas de una ciudad se movilicen para que la poesía no muera de aburrimiento por no ser leída, o de inanición por no ser alimentada. Sobre todo me pareció muy importante involucrar a la gente joven, incluso a los niños. Por cierto, los poemas infantiles fueron una verdadera delicia, como los que leyeron los adolescentes premiados y los de los mayores, tienen su mérito, escribir poesía con la que está cayendo, si bien es cierto que las musas eligen a sus "víctimas" y ya no las sueltan de por vida. Escribir poemas es una forma de "catarsis" irrenunciable.

Interpretamos canciones mías, varios poemas musicados y un pequeño homenaje a la tradición que tan maravillosamente sabe conjugar letras y músicas de una excelente calidad lírica.

Cuando terminamos, el vendaval había amainado. En un bar cercano, los organizadores habían encargado un vinito con picoteo para todos los asistentes. Una tarde para quedarse en casa, pero en estas "aventuras" lo pasamos mucho mejor. Como dice la copla: "Aire que me lleva el aire, aire que el aire me lleva..."

Próxima cita: 4 de marzo de 2010. Presentación de "Nadie es más que nadie" en Ávila, en el Salón de Actos de la Biblioteca Municipal, Pza. de la Catedral, 3, a las 19.30.

lunes, 8 de febrero de 2010

Y llegamos a Barcelona


Barcelona es una ciudad que siento muy cercana, puesto que allí pasé algunos veranos de mi infancia, com mis tíos, ella, hermana de mi madre, de Valladolid, él de Bilbao. Una pareja heterogénea, procedentes ambos de diferentes lugares. Así es Barcelona, catalana y plural.

Acercarse al Mediterráneo en invierno es como hacer una escapada hacia la primavera. Un cielo intensamente azul perfilaba la inconfundible silueta de Montserrat en la ventana del AVE. Por cierto, increíble llegar a Barcelona en tres horas desde Madrid. Luego otra imagen inconfundible: La Basílica del Sagrado Corazón de Jesús que corona el Tibidabo. Visiones ambas tan reconocibles y tan entrañables como aquellos días de mi infancia.

Tengo que decir que en el Hogar y Centro de Castilla y León de Barcelona me sentí como en mi propia casa. Todo fue amabilidad, cortesía y facilidades. Lo tienen todo perfectamente organizado y dirigido. Incluso están preparando, según me comentaron, la apertura de una nueva sede, aunque la que tienen actualmente es muy amplia.

El auditorio estaba a rebosar. Todos reunidos, dispuestos a festejar a Santa Águeda como mandan los cánones de nuestra tierra en estas fechas. Desde el primer momento existió una conexión especial y cálida. Me acompañaron dos músicos de primera línea: Begoña Larrañaga, pianista y acordeonista que hace"cantar" a los instrumentos que toca y Jesús Parra, multiinstrumentista y folklorista, que lo mismo toca el bajo, la guitara, el acordeón o las percusiones.

Estuvimos realmente arropados por un público encantador que se nos entregó desde el primer momento, con los acordes de "Viene el juglar". Fue un recorrido tradicional por Castilla y León con parada en Las Ramblas. También incluí algunas composiciones mías. Gustó mucho el "Romance del Duero" de Gerardo Diego. Se emocionaron ante la remembranza poética y musical de esa arteria mezcla de agua y poesía que atraviesa Castilla y León hasta llegar a Portugal. Agradecieron mi esfuerzo por cantar "El cant del ocells", que quise ofrecer como homenaje a la ciudad.

Luego una cena opípara para continuar con el festejo y las condecoraciones. Terminamos a las tantas. Una hermosa experiencia que no me importaría repetir. Gracias, Barcelona. Gracias, amigos del Hogar y Centro de Castilla y León en la Ciudad Condal.

Próxima cita: 22 de febrero en la Casa Museo Antonio Machado de Segovia, c/Desamparados,5- Colaboración en el homenaje al poeta. 20,00 h.

viernes, 22 de enero de 2010

Reencuentro con Valladolid

El cantautor y folklorista Jaime Lafuente acompañó a Amparo García-Otero en la presentación de "Nadie es más que nadie" en la sala auditorio de Casa Revilla, Valladolid.


El público, muy receptivo, acompañó con palmas y cantó los estribillos.


Nos acompañó el popular folklorista Félix Pérez, del dúo "Candeal".

La infancia marca. De ello estuve hablando con Eva Moreno, de Cadena Ser, de cómo las primeras vivencias quedan impresas en la memoria y son la raíz de todo lo que viene después. Creo que una persona puede ser de muchos lugares: de todos aquellos en los que ha encontrado afectos, fundamentalmente, y que han dejado en el recuerdo la impronta de nuevas experiencias. Sin embargo el terruño, la infancia, los primeros años de la adolescencia son cruciales al establecer esa sensación de "hogar" que se experimenta al recorrer los lugares vinculados a la primera etapa de tu vida.

Es lo que me viene a la piel cada vez que recorro las calles de Valladolid, mi ciudad natal. Además "Casa Revilla", el centro cultural donde estuve presentando "Nadie es más que nadie", está en pleno centro histórico, muy cerca de la calle de Las Angustias, donde yo nací. Así que estuve como "en casa". La sala estuvo llena. Me acompañó en la mesa el conocido cantautor y folklorista Jaime Lafuente, que me dedicó unas bonitas palabras, recordando las que dijera Antonio Machado en 1937:

"Nadie es más que nadie" reza un adagio de Castilla. ¡Expresión perfecta de modestia y de orgullo! Sí, "nadie es más que nadie" porque a nadie le es dado aventajarse a todos, pues a todo hay quien gane, en circunstancias de lugar y tiempo. "Nadie es más que nadie", porque -y éste es el más hondo sentido de la frase-, por mucho que valga un hombre, nunca tendrá valor más alto que el valor de ser hombre. Así habla Castilla, un pueblo de señores, que siempre ha despreciado al señorito.
Y continúa Jaime:

"Más de setenta años después, esta mujer vallisoletana asentada en Segovia, vuelve a traernos a primera línea esa frase tan hermosa como demoledora. Y la verdad es que no nos viene nada mal que lo haga. Esta moderna sociedad nuestra no termina de entender ese "hondo sentido de la frase" del que hablaba Machado. En estos tiempos de llegada de emigrantes, a los que se desprecia y teme, a los que se explota y miente, tiempos en los que el dinero se convierte en signo de distinción social, toques de atención como éste de Amparo, pueden servir para acallar las voces altisonantes de los que creen que hay seres humanos de primera y segunda clase, de los que hacen de la soberbia su guía para menosprecio a los demás, de los que no entienden que lo diferente encierra altas cotas de hermosura y que nosotros también somos diferentes para el otro.
Pero Amparo no necesita del grito desgarrado para rebelarse ante todo ello, lo hace desde la palabra, desde su espléndida voz y desde letras cargadas de emociones y sentimientos. Y se mimetiza en la jocosidad de Juan del Enzina y en los requiebros de Miguel de Cervantes, ampara (perdón por el juego de palabras) a los que del arte hacen su vida y mezcla (espléndido verbo) amores y paisajes (gracias por la canción dedicada a mi querido Río Lobos soriano), para acabar ensalzando la necesaria pasión por vivir... "

Mil gracias, Jaime por estas palabras y las que siguieron. Fuiste un espléndido "maestro de ceremonias" en este reencuentro que viví en Valladolid.

Próxima cita: Concierto con motivo de la celebración de Santa Águeda en el Hogar Centro Castellano y Leonés de Barcelona, Carrer Gran de Sant Andrèu, 412 el próximo 6 de febrero a las 19,00 h.

miércoles, 6 de enero de 2010

Y que tengamos un camino de rosas...


Empieza otro año. Estrenamos el lienzo de una nueva etapa. Cada día es irrepetible. Si nos hiciéramos esta consideración a diario, ninguna jornada se nos haría monótona. El aburrimiento es una pérdida de tiempo. Jamás te aburras, amigo lector. Si la inapetencia por la vida intenta abrirse camino en forma de aburrimiento, dale la espalda. Hay tanto por hacer, tanto por vivir, tanto por sentir...La música es para mí como una parte esencial de percibir las cosas, de ponerle fondo musical al día a día. Un poco de música puede cambiarte de humor.

Las fiestas navideñas han retrasado un poco mis proyectos. Parece que toda la actividad se detiene en estos días de celebraciones. Ahora a retomar el trabajo, a preparar, a ensayar. No corren tiempos fáciles. Hay que trabajar y mucho. Sin embargo, nunca debemos perder el optimismo. Seguro que todo sale bien.

Valladolid a la vista, el próximo día 21. Cita a las 20 h. en Casa Revilla, c/Torrecilla, 5.

sábado, 19 de diciembre de 2009

FELIZ NAVIDAD


FELIZ NAVIDAD Y MIS MEJORES DESEOS DE PROSPERIDAD PARA EL AÑO VENIDERO.

CON TODO CARIÑO,

AMPARO.

Próxima cita: Presentación de "Nadie es más que nadie" en Valladolid el 21 de enero a las 20.00 h. en Casa Revilla, c/ Torrecila Nº 5.



domingo, 6 de diciembre de 2009

Iniciando



El día 1 de diciembre presenté en la SGAE de Madrid "Nadie es más que nadie", mi nuevo trabajo.

Estuve acompañada, a mi derecha, por Carlos Monje, de la revista digital "Tierrafolk" y a mi izquierda, por Julio Benayas, conocido como "El Viejo Gañán", de la revista "Interfolk". Gracias a ambos por su compañía y colaboración.

Después de hablar del CD, pasé a interpretar cuatro de las canciones incluidas en el álbum: "Nadie es más que nadie", "Bohemios", "Juglares y Quijotes" (acompañada por José María Guzmán) y "Hoy comamos y bebamos", una adaptación mía de la conocida obra de Juan del Enzina (aquí cantó conmigo Salvador Lucio).

Luego celebramos un "ágape" en los salones de la planta baja del edificio. Resultó muy agradable. Gracias a todos los asistentes. Hubo lleno total, incluso no hubo asientos suficientes para todos y la gente tuvo que permanecer en pie.

Según los comentarios, la canción que más aceptación tuvo fue "Bohemios". Se trata de un homenaje personal a todos los creadores, todos los que en el mundo han sido y siguen siendo adoradores de las Musas, a las que sirven ineludiblemente, sin conocer de antemano si su obra pasará a los anaqueles de la gloria o quedarán flotando en el olvido.

Le he puesto ritmo de rumba con "aire" étnico:

BOHEMIOS

Somos los que rompen la cordura

puesto vendedor de fantasía

somos la razón que no se cura

del entorno la locura

y del alma la alegría.

Somos, a otro lado del espejo

creadores de reflejos,

pero al fin bohemios...

Somos partidarios de la noche

somos mercenarios de la aurora

somos los que ponen siempre el broche

y a la musa ni un reproche

cuando se pierden las horas.

Somos mercaderes del ensueño

traficantes de lo sueños,

pero al fin, bohemios...

Bajo el manto divino

de una luna embriagada

presa del sacrificio

a veces para nada.

El arte, nuestro oficio.

Nuestro reto, el encanto

de atravesar el quicio

de la página en blanco.

Bohemios...

(Amparo García-Otero).



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