miércoles, 23 de febrero de 2011

Encuentro machadiano



Amparo García-Otero participó en el homenaje al poeta Antonio Machado en la Casa Museo dedicada al poeta en Segovia.


Amparo García-Otero en el homenaje celebrado en la Casa Museo Antonio Machado de Segovia, con motivo del 72º aniver sario del fallecimiento del poeta. Foto: Javier, de "El Norte de Castilla.

Como cada 22 de febrero, la Tertulia de los Martes, de gran solera en Segovia, organiza junto con la Academia de San Quirce el homenaje anual a D. Antonio Machado, poeta tan vinculado a Castilla, y a Soria y Segovia en particular.
Aunque las cosas están organizadas, el carácter de este homenaje tiene ese punto de "informal" que lo convierte en un encuentro entre amigos del poeta que, desde dondequiera que se encuentre, tiene muy a bien abrirnos la casa que le diera cobijo durante los años que residió en Segovia, su Casa-Museo que alberga datos sobre la vida de D. Antonio y sobre todo, recuerdos que yacen en algunos de sus objetos personales.
Cada año, como ya es tradición, los alumnos y profesores del Instituto de Enseñanza Media Mariano Quintanilla, se afanan en traer algunos versos del poeta para leerlos y siempre surge alguna sorpresa, como un grupo de segovianos veteranos entonando a coro algunos poemas. Otros acercaron versos de su propia autoría para sumarse al homenaje y como también es ya tradicional, un grupo de poetas cántabros se acercaron hasta Segovia para traernos alguna edición o algún texto literario con que nos suelen obsequiar.

La tarde no era demasiado fría, teniendo en cuenta que aún estamos en invierno, aún así, el jardín de la calle Desamparados, donde se encuentra la antigua pensión reconvertida hoy en museo, resultaba más que fresco a medida que el sol se iba despidiendo. Aún así, el público asistente que lo abarrotaba, "aguantó a pie quieto" durante casi una hora degustando la calidez que despide esta maravillosa poesía.
A mí me reservaron el final, por aquello de "acabar con música" y que conste que andaba yo un poquillo nerviosa, pensando en que si algo salía mal, me cargaba el broche del encuentro. Por fortuna todo salió bien y tengo que reconocer que el público fue más que generoso con una servidora. Aquí dejo un enlace con mi intervención, por si alguien siente curiosidad:

Próxima cita: Mesa de Burgos, Madrid, c/Augusto Figueroa 3-3º, 3 de marzo a las 19 h.

martes, 8 de febrero de 2011

Tarde arriacense


Entrada al edificio donde se encuentra la Casa de Guadalajara en Madrid.



Esquina del célebre "Callejón del Gato" que mencionara Valle Inclán en su obra "Luces de Bohemia".


Javier Lizón presentando a Amparo García-Otero en el auditorio de la Casa de Guadalajara en Madrid.


Amparo en escena


En una esquina de la Plaza de Santa Ana, junto al célebre "Callejón del Gato" que mencionara Valle Inclán en su obra "Luces de Bohemia", se encuentra el edificio que alberga la sede de la Casa de Guadalajara en Madrid. Zona con solera donde las haya, de fachadas ornamentadas con azulejos antiguos que rememoran viejos tiempos de sabor especial.

Javier Lizón, con quien había estado en contacto telefónico para preparar este concierto, hizo las veces de maestro de ceremonias. El auditorio estaba prácticamente lleno. Fue un concierto coloquial, en el que poco a poco iba explicando cada una de las canciones y su por qué. El público intervenía con preguntas y comentarios, con lo que la tarde resultó sumamente amena y amistosa. Así da gusto, de verdad. Presenté el trabajo "Nadie es más que nadie" que, en honor a la verdad, recibió una excelente acogida. Estas cosas me animan a continuar. Sé que existe un muro mediático entre el público y el cantante que no siempre resulta fácil de escalar, pero "a la hora de la verdad", en el "tú a tú", cuando el espacio que media entre la escena y las butacas no se convierte en un abismo, sino que, muy al contrario, surgen allí lazos de complicidad, entonces algo te dice que vas por el buen camino, que seguramente no serás ni rica ni famosa, pero que ello no significa tanto a fin de cuentas. Lo realmente importante es que crees en lo que haces y que el esfuerzo encuentra eco en quienes te escuchan. Estoy en una fase de "trabajo de hormiguita", poco a poco, dando a conocer mi voz y mis canciones. ¿Qué importa lo lejos que se encuentre la meta? Lo importante es el camino y las personas con las que te cruzas.

Gracias a la Casa de Guadalajara en Madrid por su acogida, su cariño y por los libros que me regalaron y que aprecio mucho más que un ramo de flores, de ésos que a los pocos días se marchitan. Guadalajara ocupa ahora un lugar en mi biblioteca y en mi memoria. No en vano fue allí, en el maravilloso marco del Palacio del Infantado donde viví uno de los conciertos más bellos de mi vida años atrás. ¡Cómo me gustaría repetir la experiencia!.

También fue este concierto una excusa para reencontrarme con viejos amigos y reiniciar la amistad.

Próxima cita: Mesa de Burgos, c/Augusto Figueroa Nº 3. Jueves 3 de marzo, 19,00 h.

lunes, 31 de enero de 2011

Nosotros, que no conocemos la mar


Hoy deseo hablar de una canción que no está incluida en el CD "Nadie es más que nadie", pero que sí lo está en mi primer CD "Castilla, mi corazón espera". Se trata de "Nosotros, que no conocemos la mar". Es uno de los temas que más gustan de mi repertorio y hace unos días mi buen amigo, Pedro Pimentel, hijo a su vez de unos amigos, un chaval a quien le encanta editar vídeos y colgarlos en youtube, realizó un montaje sobre esta canción. Luego lo incluyo al pie de esta columna.

Fue una de las primeras canciones que compuse. Yo soy urbana. Nací en el centro de una capital de provincia como es Valladolid, que si bien no es una urbe cosmopolita al estilo de Madrid o Barcelona, te brinda una experiencia ciudadana que no tiene nada que ver con la problemática del mundo rural. ¿Por qué, entonces esa sensibilización hacia un mundo en el que yo no me desarrollé? Tal vez por mis experiencias infantiles. Mi padre, por su trabajo, se recorría toda Castilla y León y a veces, en vacaciones, le acompañábamos. Los paisajes en los que se empapan las pupilas de la infancia crecen contigo y te acompañan toda la vida. El campo, la tierra, la vinculación directa de la vida y el alimento con la gran madre, donde crecen el cereal, la vid y la huerta, donde se alimenta el ganado, la base, en definitiva.

Voy a confesar algo simpático. Comencé a escribir versos y canciones siendo apenas una adolescente. Fui una especie de "niña prodigio" que se quedó en la estacada, a lo mejor por excesivamente "prematura". La primera canción que compuse, la titulé "Campos de Castilla" y que conste que no había leído a Antonio Machado, sino que el título se me ocurrió a mí solita. Y tiene su lógica, lo más característico de Castilla son los campos. Que nadie me pregunte por aquella canción porque la he olvidado. Sé que hablaba de los paisajes castellanos a través de las cuatro estaciones del año. Ni que decir tiene que, un tiempo después, cuando descubrí los "Campos de Castilla" machadianos, casi me desmayo del sonrojo y di gracias porque nadie me había escuchado la cancioncita en cuestión, pues habría hecho el más espantoso ridículo, pensaba yo.

Con todo esto, adonde quiero ir a parar es que el tema de la España interior, criadora de mano de obra durante los años del desarrollo económico, esa España andariega, buscando caminos nuevos, exiliada de su pasado rural, de su terruño, de sus lares y tradiciones, siempre me tocó muy de cerca, tal vez porque yo misma tuve que trasladarme a Madrid con mi familia y abandonar mis rincones y mis raíces.

"Nosotros, que no conocemos la mar", está dedicada no sólo a los que nacieron en tierras de interior, sino muy especialmente a quienes nunca tuvieron la opción de otros horizontes, trabajando de sol a sol y en tiempos anteriores a los nuestros, donde la "tecnología" no eran sino las propias manos, la hoz, la cazoleta y el arado. Para ellos este pequeño homenaje.


Nosotros, que no conocemos la mar,
que no sentimos gaviotas en la sangre.
Nosotros, que no aprendimos a soñar
entre las crestas brillantes de la mar.
Nosotros, aprendimos a luchar,
a sufrir, a callar y a morir sin hablar.
Nosotros no tenemos alma de sal
ni nos llegaron las brisas de la mar...

Somos de tierra adentro, hijos del aire y el sol,
abrazan nuestros huesos ecos de vieja ilusión.
Duros sudores corren, para ganarnos el pan,
por nuestra piel marcada con la tragedia de Adán.

Nosotros, que vemos la vida crecer
entre unas manos que aún guardan esperanza.
Nosotros, que nunca perdimos la fe
en una tierra de yermos y aridez.
Nosotros, tenemos seca la piel
y la boca al cantar y los ojos también.
Nosotros, que entre los recuerdos de ayer
buscamos cada mañana renacer.

Somos de tierra adentro, hijos del aire y el sol,
abrazan nuestros huesos ecos de vieja ilusión.
Duros sudores corren, para ganarnos el pan,
por nuestra piel marcada con la tragedia de Adán.

Los ojos en un horizonte feraz,
do nadie nos habló nunca de la mar.

(Amparo García-Otero)


Próxima cita: Domingo 6 de febrero a las 19.00 h. en la Casa de Guadalajara en Madrid, Pza.de Santa Ana, 15-1º. Madrid



lunes, 10 de enero de 2011

Eres como la nieve



"Eres como la nieve" es una canción tradicional castellana según rezan los cancioneros que he consultado. ¿Pero de qué zona? Hablándolo con mi buen amigo el folklorista Pablo Zamarrón, llegamos a la conclusión de que es posible que esta bella composición proceda de la zona de la montaña, tal vez entre Palencia y Cantabria, tal vez lindando con León, pero como sucede con las canciones tradicionales que van y vienen, es muy difícil dilucidad con exactitud su procedencia. Precisamente lo hermoso de la música popular es que pertenece un poco a todos, como si el barro de los caminos, en vez de ensuciarla, enriqueciera sus contenidos.

"Eres como la nieve", en lo que a mí se refiere, tiene su historia. Entró a formar parte de mi cancionero particular allá en los años de mi infancia, en Valladolid, cuando solía frecuentar con mi familia los ensayos de la Coral Vallisoletana. Siempre tuve esta canción en mi mente con el sonido multicolor de las voces corales en la versión de Cristóbal Halffter, pero me gustaba cantarla en solitario. Posee una calidad poética y una música que la convierten en algo magnético, que es lo que sucede con las canciones que han traspasado el tamiz del tiempo.

Me decidí a grabarla en mi segundo CD "Pisa Despacio" y conté con la colaboración del desaparecido compositor Jorge de Ortúzar, argentino afincado en Segovia, quien añadió una introducción intentando reflejar el revoloteo de los copos de nieve. Desgraciadamente, Jorge falleció de forma repentina y Miguel Gálvez amplió la versión de Jorge, inspirada para piano y soprano. Cuando grabé "Nadie es más que nadie", recuperé esta canción con una versión ampliada en lo que se refiere a la instrumentación.

La nieve, ahora menos, tal vez debido al cambio climático, ha sido siempre una constante en nuestros paisajes invernales. Un manto blanco y acogedor que cubre el sueño de la tierra hasta que la primavera provoca el despertar y renacer de la naturaleza. Sin embargo, nosotros permanecemos despiertos y expectantes todo el tiempo, viendo caer los copos lentamente, acurrucándose unos sobre otros y dibujando esas imágenes tan nuestras, como la sierra cubierta de nieve, imágenes bellas para los sentidos y prácticas con vistas a la temporada en que el agua resulta imprescindible para renovar los acuíferos.

Entre las canciones de amor de estas tierras no podía estar ausente la nieve. Hoy, en este día de Enero en que las temperaturas son más altas de lo habitual, dejo aquí mi pequeño homenaje a este milagro vestido de blanco.

martes, 28 de diciembre de 2010

La voz de un cribero suena


Begoña Larrañaga y Jesús Parra acompañaron a Amparo García-Otero en el teatro "José Rodao" de Cantalejo.


Cantalejo está en la provincia de Segovia. Es lo suficientemente grande como para "brillar con luz propia". Cantalejo, que recibió el título de "ciudad" con Alfonso XIII es famosa, entre otras cosas, por la fabricación y venta de trillos y cribas. Esta fabricación de aperos de labranza, pese a la tecnología actual, continúa vigente por la demanda de los buenos aficionados a la artesanía y por el valor decorativo de estas piezas.

Otra característica de Cantalejo es la "gacería", lenguaje o jerga utilizado por los fabricantes de trillo y tratantes de ganado. Una joya linguística que no debería desaparecer por su curiosidad y por la personalidad que imprime a esta ciudad.

Pues a Cantalejo que fuimos, al Teatro José Rodao, una sala grande y bien dotada en la que interpretamos el concierto añadiendo imágenes con un montaje de Pedro Pimentel a algunas de las interpretaciones. Por supuesto, terminamos con la popular "Jota del cribero" y el remate fue "Noche de Paz", para realzar las fechas en las que nos encontramos. Me acompañaron como otras veces Begoña Larrañaga y Jesús Parra. Desde aquí mi agradecimiento a Teo, Concejala de Cultura, Pilar, encargada del teatro y a todos los que colaboraron. Especial mención al público cantalejano que nos acompañó y nos aplaudió con ganas.

Ahora unos días de descanso antes de volver a la carga.

¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!

miércoles, 22 de diciembre de 2010

FELIZ NAVIDAD Y VENTUROSO 2011



Éste ha sido un año difícil para todos y sólo cabe esperar que con el trabajo, la lucha y la ilusión de continuar hacia adelante, salvemos el bache y el 2011 venga con "un pan bajo el brazo". Ante todo mis mejores deseos de salud, que es la primera herramienta que necesitamos, amor, que es la segunda y buena voluntad para que las dos anteriores fructifiquen en un año venturoso.

Felices días y gracias a todos los que durante el 2010 han acompañado este blog.

Amparo García-Otero.



Próxima cita: Teatro José Rodao, Cantalejo (Segovia) 27 de diciembre a las 20,30 h.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Día grande en Barcelona






Se celebraba en el Hogar Centro Castellano y Leonés el "Día de Salamanca", esta vez dedicado a homenajear al empresario Silvestre Sánchez, afincado en Barcelona desde hace muchos años y muy conocido en la ciudad condal.

Se presentó un libro que incluye su biografía, a cargo de Paco Cañamero, autor del mismo.

Resultó un bonito reencuentro con los que ya puedo considerar amigos de Castilla y León en Barcelona y que a su vez me consideran "como de casa", todo un honor.

Contaron con los "Juglares del Duero", es decir, con Nino Sánchez y una servidora, y aunque actualmente estoy dedicada a mi nuevo proyecto, no arrincono la posibilidad de colaborar con Nino cuando nos reclaman, lo mismo que él también encuentra un hueco entre sus actividades para retomar el proyecto cuando "fuere menester". Nos acompañaron, sobre el acordeón, las manos magistrales de Begoña Larrañaga.

Fue una noche memorable. Acudió también "Bernardo", un cantante barcelonés muy querido por Silvestre que participó igualmente en el homenaje. El público se volcó con el empresario salmantino, que es Socio de Honor del Centro y que les devolvió el cumplido en forma de un aperitivo de ésos que se estilan por tierras salmantinas, a base de buen vino y embutido ibérico.

Al final, los músicos "desembocamos" en el restaurante "Salamanca", uno de los establecimientos que el empresario tiene en Barcelona, en la zona de la Barceloneta, un lugar cargado de fotos enmarcadas con todos los personajes del mundo artístico, empresarial y de la política que han pasado por allí. Y también del mundo deportivo, pues según me comentaron, los jugadores del "Barça" suelen también aparecer por el lugar para "ponerse en forma".

Resumiendo, un viaje rápido que siempre deja el poso del deseo de regresar a Barcelona, donde una se siente tan bien tratada.

Próxima cita: Teatro José Rodao de Cantalejo (Segovia) 27 de diciembre de 2010, 20,30 h.

Día grande en Barcelona

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Entre amigos


Salón de actos de la Casa de Soria en Madrid.


Miguel Bordejé, Presidente de la Casa de Soria en Madrid, Amparo García-Otero y Paulino Garcia de Andrés.

En la carrera de San Jerónimo, junto a la Puerta del Sol, como muchas otras veces, tuve el gusto de reencontrarme con los amigos de esta entrañable Casa de Soria en Madrid, con quienes tantas veces he colaborado y que siempre me han tratado "como de casa", que lo soy, pues en alguna ocasión, en aras de la amistad y de aquellas temporadas en El Burgo de Osma, fui representante de Soria en algún festival, anécdotas que estuvieron presentes en la presentación.

Aquí llegué de nuevo, esta vez con mi "Nadie es más que nadie" bajo el brazo.
El Presidente, D. Miguel Bordejé inició su intervención con unas entrañables palabras: "La conocimos siendo una niña y sigue siendo una niña..." No está mal, esto de la casi-infancia-perpetua en los ojos de los buenos amigos. Traducido viene a decir, supongo, que el aprecio mutuo continúa siendo el mismo a pesar del paso del tiempo. Amable intervención la de Miguel, que continúa como siempre, trabajando incansablemente en sus tareas organizativas, siempre fiel y en su puesto, como debe ser.

También intervino mi buen amigo de toda la vida D. Paulino García de Andrés, recientemente nombrado "soriano del año", que recordó mi primer concierto como solista "en serio", precisamente en El Burgo de Osma y con motivo de "El Camino del Cid" en el que él participaba. Yo también recuerdo aquella jornada, para mí un tanto especial, pues aunque yo he cantado desde pequeña y he colaborado con grupos folk, mis dos primeros conciertos "en solitario" y "en serio" fueron en Soria y Segovia, "la ruta machadiana", como siempre digo, porque en Segovia también suelo participar en el homenaje que se le dedica todos los años al poeta en su "Casa Museo".

Mi turno giró alrededor de lo musical. Canté algunas canciones del CD con playback, pero con la voz en directo y luego, con ayuda de la guitarra, interpreté una "sanjuanera" soriana y el "Romance del Duero", de Gerardo Diego, un canto de arada "a pelo" y para rematar "La ronda del aire", jaleada por las palmas del público asistente.

Mi colega en "Juglares del Duero", Nino Sánchez, también estuvo presente. Él fue durante un tiempo profesor de dulzaina en la Casa de Soria y guarda también esta Casa dentro de sus afectos.

Buena jornada en este Madrid de mis venas, este eterno "rompeolas de todas las Españas" que dijo el poeta, siempre punto de encuentro.

Próxima cita: Hogar Centro Castellano y Leonés de Barcelona, Sant Andréu 412, Barcelona, Sábado 28 de noviembre, 18,45. "Juglares del Duero".

lunes, 15 de noviembre de 2010

Bohemios


Voy a continuar intentando explicar la raíz de estas canciones, si es que ello es posible. ¿Quién puede explicar con exactitud el por qué de aquello que hace? Todo trabajo, incluso el trabajo mecánico, necesita de una dosis de imaginación de vez en cuando ¿verdad?

"Bohemios" es un homenaje a los creadores, especialmente a todos los que por tradición o necesidad se han visto involucrados en la "vida bohemia", desde pintores, escritores, a músicos, escultores, trabajadores del arte cuyo reto consiste precisamente en el hecho de enfrentarse a la "página en blanco" de su creatividad. Esa sensación de que"algo crezca donde no hay nada" convierte al artista en "creador" de su obra, hacedor de sueños, cómplice de la realidad intangible que, sólo a través del arte cobra forma, intención y mensaje. El artista es un "gurú" que enlaza el hecho etéreo e imperecedero con la realidad sensorial.

¿Puede el arte pagarse con dinero? Es una fórmula de reconocimiento hacia la parte material del artista, esa parte carnal que come. bebe, que necesita alimentarse con algo sólido y líquido. ¿Y cuando el arte no se reconoce? Ahí viene el drama. Puede ocurrir que un artista u obrero del arte no alcance los mínimos requeridos en su labor, pero también sucede y ha sucedido que no sólo alcance esos mínimos, sino que supere con creces la comprensión de su entorno y entonces el único camino es el del sacrificio, como le sucedió a Van Gogh, porque un artista, cuando "conecta" con esa dimensión extraña de donde se nutre la creatividad, no puede volverse atrás. El arte domina, como fuerza extracorpórea que abruma la sensibilidad, el alma y el cuerpo. No hay renuncia posible. Si el artista pretende venderse a la moda, a los usos o a los requerimientos del espectador, no sólo se traiciona a sí mismo y a los que le buscan, sino que prostituye sus capacidades. El arte prostituido deja de ser arte para convertirse en burdo objeto de consumo, sin mayores pretensiones.

La dimensión artística es atemporal. Más allá de su tiempo, temática y entorno, existe algo "arquetípico" en la obra de arte, que se reconoce de inmediato. El instante artístico es eterno. Cuando para comprender una obra se hace necesario recurrir a la temporalidad o a los códigos de su época, es que "algo" se ha perdido en el camino y ese "algo" es precisamente la capacidad de extasiar, la "conexión", lo que queda cuando todo lo demás se sacude o arrincona.

Decía Antonio Machado que la poesía es "la honda palpitación del espíritu". Y decía León Felipe: " Deshaced ese verso. Quitadle los caireles de la rima, el metro, la cadencia, y hasta la idea misma...Aventad las palabras...y si después queda algo todavía, eso será la poesía". Así es el arte, esa sensación mágica que transporta el alma humana a otra dimensión más perfecta.

De ahí mi homenaje humilde, convertido en canción.

BOHEMIOS

Somos los que rompen la cordura

puesto vendedor de fantasía

somos la razón que no se cura

del entorno la locura

y del alma la alegría.

Somos a otro lado del espejo

creadores de reflejos

pero al fin, bohemios.

Somos partidarios de la noche

somos mercenarios de la aurora

somos los que ponen siempre el broche

y a la musa ni un reproche

cuando se pierden las horas.

Somos mercaderes del ensueño

traficantes de los sueños

pero al fin, bohemios.

Bajo el manto divino

de una luna embriagada

presa del sacrificio

a veces para nada.

El arte nuestro oficio

nuestro reto el encanto

de atravesar el quicio

de la página en blanco.

Bohemios…

Letra y música: Amparo García-Otero

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